Al iniciar la Semana Mayor,¿ escuchamos los gritos silenciosos de las personas sometidas al dolor?. Durantte esta semana, acompañamos a Jesús en su dolor,; en su camino,hacia la pasión: hagamos propios sus sufrimientos, pero no de manera intimista,sino desde ola cercanía con las personas que su fren en su propia carne la experiencia del dolor, solo así nuestra presencia será curativa y hará presente el misterio del siervo sufriente revelado en Jesús. FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN. ¡ CRISTO VIVE! ALELUYA, ALELUYA.